Típica taberna alemana para ir a beber cerveza, comer salchicha y otros platos de la gastronomía alemana y suiza. Ambiente muy relajado e informal, la variedad de cervezas que tienen es considerable. Como es pequeño los saloneros te conocen y son amables aunque el servicio no es de los mejores. Voy casi todas las semanas y nunca me han decepcionado ni el fondue ni la rosti, las consideran de las mejores de la ciudad.
