Lejos mi restaurante favorito. Las mesas libanesas son buenísimas para compartir y probar una variedad de platos. Todos los platos son realmente excelentes y de buen tamaño. Generalmente ordenamos varios platos y compartimos, así tenemos la posibilidad de probar varias cosas. El ambiente excelente, si prefieren tranquilo hay mesas afuera, porque los viernes y sábados hay música y baile en vivo y es casi imposible conversar. El chef Bilal es excelente. Los postres podrían mejorar en variedad y calidad. Este restaurante es un "must" para mi por lo menos una vez por mes.
