La comida es muy buena, un poco condimentada pero rica. Probamos el ceviche asu mare, tiradito, tacutacu a lo pobre y sudado de pescado. Lo malo del lugar es la ventilación, pues el vapor de la comida impregna el local. En nuestra visita nos fue pésimo con el tiempo de espera; perdieron nuestro pedido y se demoró más de 50 minutos!




