No se intimiden por la entrada y los carros lujosos en la entrada, el sitio es espectacular, la comida es indiscutiblemente buena, la iluminacion, el ambiente, los bailes, tuvimos la suerte de que nos atendiera una muchacha llamada lisbeth y la atencion fue excepcional. Pedimos una mesa libanesa para 3 y la comida no cabia en la mesa, todo excelente. No tengo la menor duda de que volveriamos. 100 % recomendado

