El lugar es acogedor y tiene mucho espacio para estacionar en el sótano (entrando por calle 58). sobre la comida, recomiendo de entrada las albóndigas - son deliciosas; de plato fuerte recomiendo los pescados, son una opción sana y que no complica si tienes duda en qué pedir. tenia mis reservas sobre este sitio, porque me habían dicho comentarios positivos y negativos, sin embargo, en mi humilde opinión, es un buen lugar para ir y regresar... varias veces.
