Por primera vez en 7 años fue la peor experiencia que he tenido en este restaurante. La comida estaba muy salada. Pedimos los pinchos de carne y pollo. La carne durísimo, la lechuga de la ensalada estaba aguada y dormida y las papas fritas suaves. No nos dieron el té de cortesía de la casa y tuvimos que llamar a los mesoneros varias veces porque ordenábamos cosas y se les olvida. Servicio pésimo. Fue una mala experiencia haber decido por Beirut para la cena de Navidad. Y el Restaurante ni siquiera estaba lleno cuando llegamos. O sea no hay excusa para tal. Me siento bien decepcionada porque solía estar en mis favoritos de la Ciudad.
