Al Vechio Forno siempre fue una de mis pizzerias favoritas, con sus altibajos. La última vez que fui fue una película de terror. Pésimos servicio, el rissotto de mariscos sabía a letrina, la atención pésima. Cuando reclamamos por el rissotto el mesero dijo que no había nadie que podía tomar decisiones así que no lo podía cambiar.. Qué pena que un restaurante sea tan malo. Panamá no se merece este tipo de lugares.
