Vine a almorzar con una amiga, ambas pedimos el bistro lunch. La sopa de carne de la entrada estuvo muy rica. Despues de habernos dados nuestros platos fuertes, el mesero desapareció. Nuestras bebidas se acabaron y queriamos pedir pero no habia meseros cerca. En el momento en que llegó una mesera a atender a los clientes de al lado, le pedimos las bebidas, ella llamó a nuestro mesero y el las trajo. Terminamos el plato fuerte y esperamos 22mins para que vinieran a retirar nuestro plato y 13 mas para que trajeran las bolitas de helado de postre. La atención fue horrible. No me dan ganas de venir más.
