Es el primer lugar que conoci en el Casco. Me encantó tanto desde adentro, con los músicos que tocaban en vivo música cubana (muy bueno ese grupo), como las mesas de afuera con las velas. Muy romántico! Si bien el Menú es chico, tiene platos muy ricos, puedo recomendar la paella de mariscos, el pollo, y las entradas como para picar algo si no quiere comer.Precios muy accesibles! Los tragos también son muy buenos y está la posibilidad de disfrutar de la pipa de frutas para relajarse y charlar gratamente afuera. La atención es buena, aunque pueden mejorar en la simpatia. Lo super recomiendo para la previa de la salida, una cena con amigas/os o una cena romántica. Probar para conocer!
