De las opciones del foodcourt una de las mejores, es un cambio de ambiente por completo. Un lugar donde puedes compartir en familia o con amigos. La comida bastante buena y diferente, para salir de la rutina de las papas fritas o arroz. Mi crepe favorito el de espárragos con pollo y queso y como acompañante un delicioso jugo alegría. De los crepes dulces prefiero el de manzana y fresas aunque siento que tiene queso ricotta en exceso. La atención es bastante rápida aunque hay veces que algunas encargadas demoran en preguntar el pedido.




