El lugar jamás lo hubiera encontrado por mi cuenta ya que está en un recoveco junto a Londoner en Calle Uruguay. El lugar no tiene nada del otro mundo pero la atención es realmente rápida (sobretodo si estás en horas de almuerzo donde el tiempo es limitado) y la comida me parece muy rica y lo más importante, a un precio muy razonable, considerando el área donde está ubicado. De entrada recomiendo las bolitas de yuca, son bolitas de puro sabor. Los platos hay muchísimos a escoger. El arroz japonés es riquísimo y suficiente para compartir entre dos.
