Luego de la cena del sábado, decidimos pasar al lado a comer el postre. Para nuestra sorpresa, el dueño es el mismo, así que entró con nosotros y nos mostró un poco de cada cosa incluidos unos baklavas que estaban deliciosos (conste que no soy fanático de este tipo de postre), pero nos enseñó que la razón es que hay dos tipos diferentes. Este era muy crujiente con mucha menos miel que los que había probado. Nos encantaron. Pedimos varias cosas para probar. Un muffin de banana y Nutella, un muffin de zanahoria, un baklavá de nueces y una tarta de fresas. Acompañamos todo con infusiones y café que estaban muy buenas. Nos enteramos también que sirven desayunos, así que tendremos que regresar para probarlos. Ahhhh lo mejor de todo es que están abiertos hasta las 10 pm, así que es perfecto para comer un postre luego de cenar! El lugar está muy bien decorado y el ambiente es bastante relajado con sillas muy cómodas y buena iluminación.
