Uno de los restaurantes de pasta con más trayectoria en panamá, y por algo es que han permanecido tanto tiempo. La comida es buenísima, deliciosa desde las entradas hasta el postre, y las bebidas no se quedan atras. Eso sí, los precios me parecen más altos que muchos otros restaurantes de la localidad. Pero la relación precio-calidad hacen que valga la pena. El ambiente es tranquilo y bonito, muy hogareño; perfecto para la familia, los amigos o la pareja. El servicio también es bueno, atento y cordial.


