El diseño del restaurante por fuera te llena de expectativa. La cafetería que se ve desde afuera esta bella! Una vez entras al restaurante, esta bastante iluminado (no muy acogedor) y no parece estar terminado todavía. Las entradas estuvieron muy ricas: mis favoritas fueron la pizza y las berenjenas al pesto. De platos fuertes pedimos pastas y rissotto. Ninguno valió la pena lastimosamente. La atención fue muy buena, teníamos como a 4 meseros atendiéndonos al mismo tiempo. Ahora, estaba bastante vacío el restaurante.
