Esta cadena de larga trayectoria en Panamá se distingue por la consistencia y la uniformidad en sus diferentes sucursales, aunque, esta reseña, en lo que respecta a ambiente, se refiere a la de calle 50. Si fuera la de Albrook, le daríamos mayor puntuación en esta variable. La preparación al momento, la variedad y acertada combinación de ingredientes, hacen de los emparedados y paninis, una de sus mejores opciones. Lo otro destacable es su delicatessen, que permite adquirir en este solo lugar lo que se pueda necesitar tipo gourmet. Es una lástima que el café no acompañe bien al resto de productos, pues el ambiente es ideal para tomarse una buena taza. Sin embargo, la realidad es que cada vez que vas, puedes vivir una experiencia diferente, desde excelente hasta pésima, de manera que no hay confiabilidad.
