Tradicional y, prácticamente clásico, de la comida peruana. Sin embargo, siempre se mantiene a la vanguardia y es una excelente opción a considerar en cualquier ocasión, tanto con familia, con clientes, o con amigos. Este restaurante lleva muchos años ofreciendo platillos de primera calidad, y, uno de los aspectos que hacen que su competencia se quede rezagada, es la frescura de los ingredientes. Muy pocos ceviches (o cebiches, como escribiría un peruano) sabrán como si se lo sirvieran un fin de semana en una playa del Perú. Su carta es muy amplia y digna para satisfacer gustos y antojos de todo tipo. Pese a la variedad, se puede decir que en este lugar saben hacer de todo, bien. En días y horarios concurridos, no hay que arriesgarse a presentarse sin tener reservación.
