Sentarse afuera es un calvario ( nos ha pasado dos veces) por la bulla y desconsideración de los motorizados hacia los comensales , hablando muy fuerte ( casi gritando) en forma por demás chabacana La atención correcta aunque la comida demorada en exceso. No nos quisieron hacer descuento a jubilados, el nos dieron una explicación ridícula sobre qué platos del menú principal ameritaban algún descuento, ( total desconocimiento de la ley) no quisimos entrar en discusiones y pagamos, por supuesto no regresaremos,recomendación a todos los restaurantes , que el personal este al tanto sobre la legislación de descuentos a jubilados
