Riquísimo, pedimos dos entradas, el carpaccio de entraña estaba espectacular y la cochinita pibil sobre tortilla panameña buenisima; el ambiente agradable, nos atendieron muy bien, meseros amables y atentos, eramos una mesa de 10 personas y no hubo queja alguna, el plato fuerte que sobresalio fue los Calamares rellenos de risoto, definitivamente vuelvo!!
