Este es uno de mis lugares favoritos. Desde solo ir a tomar un buen café o un te (son súper espectaculares, en sus dos versiones fríos o calientes), una meriendita o ir por un buen desayuno un domingo. Aquí consigues como satisfacer tu paladar para cualquier antojito, salado o dulce. Me encantan sus baklavas, el croissant de nutella, sus chocolates... Las suelas son muy ricas y los emparedados simplemente divinos. Es un sitio muy concurrido, pero se esmeran por ofrecer un excelente servicio. Todo es muy rico allí!
