Ví esta panadería por casualidad y me encantan este tipo de panaderías pequeñas y acogedoras. Tienen panes artesanales, sandwiches, hamburguesas, desayunos, sopas y neveras con productos como lasañas, almojábanos , fuimos el domingo para probar el desayuno y era muy completo, para todos los gustos, pedí un breakfast bagel, sencillo, el bagel era local y estaba muy bueno, con un latte, y un jugo de naranja fresco y de buen sabor. Nos atendieron muy bien, los dueños, le dieron papel y crayones a mi hija y cuelgan los dibujos de los niños en la pared. Volveré.
