Fuimos un viernes mi esposa y yo, con ganas de salir de la rutina, conversar un rato, despejarnos y conocer un lugar diferente. La verdad, el sitio nos gustó mucho. Tiene un concepto muy bien logrado, una decoración atractiva y un ambiente natural que invita a quedarse y disfrutar. La atención fue muy buena y los tragos y cócteles estuvieron bien. Lamentablemente, comenzó a llover y tuvimos que trasladarnos al área bajo techo, que sentimos que pierde bastante del encanto y la esencia que tiene el espacio exterior. Eso nos cambió un poco el ambiente de la noche y finalmente decidimos retirarnos. No alcanzamos a probar la comida, así que nos quedó pendiente para otra visita. En general, nos pareció una muy buena opción para salir en pareja, conversar y disfrutar de algo diferente. Definitivamente, su mayor atractivo es el ambiente al aire libre. ¡Vale la pena conocerlo!
