La comida tailandesa es mi favorita y Avantika siempre ha sido una excelente opción. Los conocía desde sus tiempos en Calle 50 y pensé que habían cerrado, hasta que los redescubrí en San Francisco, en una casita acogedora, con una decoración preciosa y un ambiente encantador. Fuimos para una ocasión especial con mis dos hermanas y pedimos varios platos para compartir. Los Crab & Shrimp Wonton, rellenos de queso crema, camarón y cangrejo, con salsa de ciruela, ¡deliciosos! Los Fresh Spring Rolls, frescos y acompañados de una exquisita salsa de jengibre y soya, y el clásico Pad Thai de pollo, con el picante aparte para ajustarlo al gusto. De postre, el tradicional Mango Sticky Rice, con el arroz a una temperatura tibia perfecta, sorprendió a mis hermanas. También probamos el flan de coco por recomendación del mesero. Buen sabor, aunque personalmente prefiero los flanes más firmes, tipo quesillo. La música, la iluminación, la decoración y la atención hicieron de la velada una experiencia muy agradable. Definitivamente regresaré, esta vez por las sopas y los curries. ¡Qué gusto haberlos reencontrado!
