Amo el nivel de detalle con que nos atendió el chef Daniel. Sus recomendaciones fueron muy acertadas. El crudo de atún está para morirse. Los nigiris de o toro están divinos; el handroll de atún, aguacate y cebollín está buenísimos. Los camarones en tempura están buenos, pero no sería algo que pediría de nuevo. De postre, un creme brulee de miso y helado de chocolate. Genios.


