Un ambiente espectacular, pero una experiencia gastronómica decepcionante. El restaurante Brazzeiro tiene una ubicación privilegiada, con el muelle a un lado, una vista increíble y música en vivo que crean un ambiente realmente espectacular. Sin duda, el lugar tiene muchísimo potencial. Lamentablemente, la comida dejó mucho que desear. Para ser un restaurante especializado en carnes, la experiencia fue bastante decepcionante. Los cortes llegaban secos y fríos, y podían pasar hasta 10 minutos entre que servían uno y otro, lo que hacía que la experiencia perdiera completamente el ritmo. Además, el salad bar también fue decepcionante, con opciones poco variadas y una calidad que no estuvo a la altura de las expectativas. Es una lástima que un lugar con un ambiente tan extraordinario tenga tantas oportunidades de mejora en lo más importante: la comida y el servicio. Definitivamente, el ambiente invita a regresar, pero la experiencia gastronómica no.
