qué lugar más agradable y sobre todo porque la dueña se acercó y nos saludó, creo que es algo que pocos lugares hacen y lo hace cercano, lo hace humano y real el café estaba delicioso, los detalles en todo me gustó y la atención del personal también fue muy buena me gustó que es un lugar para trabajar, charlar y la dueña nos contó que alquilan espacios y todo para eventos y hacen catering realmente volveré para comer y seguir probando ya que aparte me explicó que el kFe no es por café es por FE en Dios y eso me encantó

