Me aventuré a ir a El Santuario, seducido por los reviews que habia leido. Pero como decia mi abuelita: no todo lo que brilla es oro. El ambiente, fabuleaux. Te sientes en otro pais. Pero realmente lo que buscaba era sabor y no fotos para instagram. Para mi, el pan que te sirven es indicativo de como va ir la noche. Y lo que me trajeron me hizo un dejavu al pan que venia en los cajas del KFC. Me preguntaba, really??? Las entradas, nada special. Lo mejorcito, unos baos de puerco. El resto fue nada memorable. Para el plato fuerte, al momento que el gastheer pregunta: usted tiene este? Alli todo se me derrumbó. Un lugar de este nivel no pregunta quien tiene que. Y el knowhow del nivel de la comida, muy regularzón. Por ahora, iré a ese lugar solo a tomarme fotos en el patio interno. Nada mas.
