El dinero que pagamos en este lugar no refleja la calidad de su comida. Pagamos $84 por un rib eye “luxury prime” que tenia aprox 8 tiritas de carne y todo lo demás era pellejo y grasa (no nos dijeron que ese era el precio porque fue la recomendación del mesero), el pulpo a la gallega sabia a agua de mar con aceite y paprika, y la paella ibérica estaba normal. El postre costo $15 y las sodas $4 cuando hasta en los restaurantes más lujosos esta en $3.50. Lo único que se salva son las croquetas de jamon iberico y cuestan $17 por 4 croquetas. Si van a inflar sus precios como si estuviéramos en un lugar de comida prime, sirvan comida prime. La atención fue buena, pero en cualquier lugar PRIME te dicen cuando cuesta lo que está fuera del menú. La calidad de la comida de este lugar NO refleja es consonó con sus precios.
