Visitamos el restaurante para celebrar el cumpleaños de una amiga. El ambiente bastante agradable no estaba lleno, los cócteles estuvieron fenomenal...el Aperol Spritz. Ordenamos variado pizzas, pastas y filete di Manzo, unos caroaccios de entrada y la verdad muy bueno. Las porciones son generosas y buen balance en los sabores. Volveremos sin suda.



