Tenemos años de años yendo a este restaurante desde que era una casita con 5 mesas en Ave. Balboa luego en Santa María , pero ahora que abrieron la sucursal de Sfo vamos 1 vez por semana religiosamente. El dueño desde el día 1 nos recibe y despide; te sientes como en casa y cocinan 100/100. El Fetuchini Da Franco y la Burrata son mis favoritos. seguirémos volviendo

