A este restaurante hay que ir mas que nada por su ambiente. Sumamente agradable, acogedor y relajante. Tienen terracita frente al malecon (a veces con musica en vivo) y la seccion de adentro tiene una iluminacion y decoracion super tambien! Perfecto para cenas romanticas o traguitos tranquilos luego del trabajo. El pulpo a la gallega estaba delicioso!!
