De verdad, un 10/10 en todos los sentidos. Desde que llegas, el ambiente es elegante y acogedor, perfecto para una cena en pareja o para compartir con amigos. La calidad de la comida se nota en cada plato. Las croquetas son espectaculares, el arroz meloso tiene muchísimo sabor, la paella está muy bien lograda y la tarta vasca es el cierre perfecto para la comida. Todo se siente preparado con ingredientes de primera y muchísimo cuidado.
