Es un local pequeño en Parque Lefevre, frente a la Texaco. El ambiente es Criollo, pienso puede mejorar, el mantel tenía bruscas de comensal anterior, sugiero cambiarlos cada vez para mantener la limpieza porque la Comida supera cualquier detalle. Comí la mejor jalea de Mariscos en años! Hay que probar otros platos peruanos.

