Como siempre, fue una excelente experiencia. La comida estuvo deliciosa; cada plato estaba muy bien preparado, con ingredientes frescos y una excelente presentación. Pedimos de entrada croquetas de jamón y como platos fuertes: milanesa mafalta y arroz campero de pollo. Los cócteles también estuvieron espectaculares, muy bien preparados y perfectos para acompañar la cena. El servicio fue impecable. Todo el personal fue muy amable, atento y siempre pendiente de que no nos faltara nada. El ambiente es uno de los puntos fuertes del lugar: relajado, acogedor y con muy buena música. Además, tenían pantallas transmitiendo los partidos del Mundial, incluyendo España vs. Uruguay y Cabo Verde vs. Arabia Saudita, así que fue el sitio perfecto para disfrutar del fútbol mientras cenábamos. Definitivamente es un restaurante al que siempre da gusto regresar.


