Llevaba tiempo queriendo conocer La Tapa del Coco y la verdad es que cumplió con creces mis expectativas. Me encantó la esencia del lugar y la forma en que ponen en valor la gastronomía panameña y afropanameña. Cada uno de los platos que probé transmitía dedicación, identidad y mucho trabajo detrás. Se nota que hay una intención de cuidar los sabores y contar una historia a través de la comida. Los precios me parecieron acertados para la propuesta que ofrecen y el servicio estuvo a la altura durante toda la experiencia. Sin duda, es uno de esos restaurantes que aportan algo diferente a la escena gastronómica de Panamá. Me quedé con ganas de seguir explorando el menú y regresaré.




