Son de las pizzas más deliciosas que he comido toda Panamá, volvería mil veces, probé la Nero y la Positano, que cosa tan espectacular, masa suave, ligera, infladita en los bordes y crocante, los ingredientes de calidad, punto de cocción perfecto, salen rápido, es un manjar en la boca. Lo acompañé con un Nero Spritz, totalmente deli. La atención es excelente, agradable, el sitio es acogedor y sencillo, bien organizado, puedes ver claramente como preparan las pizzas, el horno es una belleza, tienen parking, buena ubicación. Un domingo acá es lo máximo, sin tanta gente, calmado, música suave… vayan!


