Mis dos hijos consumieron dos pizzas personales que estaban deliciosas, mi esposa pidió crema de camarones y yo linguini de mariscos al oleo... todo estaba espectacular... pedimos un litro de sangria blanca, y fue un poco el desontonante... estaba un poco aguada... La atención fue personalizada y cálida en un ambiente ideal para los niños... Por supuesto que regreso!
