Como comentario constructivo, creo que La Malagueña debería prestar especial atención a las fluctuaciones en la cocina y a los tiempos de espera. El servicio por parte del personal, especialmente de Eli y Johana, fue excelente; siempre estuvieron atentas y pendientes de los clientes. Sin embargo, la cocina tuvo una demora considerable: una tabla de quesos y jamón tardó más de media hora en llegar. También recomendaría vigilar más el corte del jamón para mantener el nivel esperado. Encuentro que hay días que esta todo bien aceptable pero otros que baja el nivel de la cocina. En términos de calidad-precio, el lugar ofrece una buena propuesta y cuenta con días de promociones interesantes. No obstante, considero que el principal punto de mejora está en la cocina. Si logran ser más consistentes en los tiempos y la ejecución, podrán conservar mejor a sus clientes habituales y seguir ganando nuevos.




