Considero que este lugar está sobrevalorado. Hasta podría decir “nada que ver”. El menú es muy limitado, la atención es regular y los sabores sumamente predecibles y normales. Está desbalanceada la relación calidad y precio. Por otro lado, entiendo que el concepto del lugar es tipo “Vintage”, sin embargo quien restauró el lugar no logró que su idea fuese acorde con la percepción de lo antiguo y/o clásico. El lugar parece un caserón viejo y descuidado. Es más, recuerdo haber visto la tapicería de ciertas partes en otro lugar (me pareció reciclado). No vuelvo a ir.
