El ambiente, 10/10. Compré sushi (10/10) porque ya por la hora era lo más light que encontré en el menú; lo demás fueron tragos.(1/10) Últimamente siento que hay que tener más cuidado con la preparación de los cócteles en Panamá. Por ejemplo, la caipiriña no era una caipiriña por ningún lado; parecía agua con limón y vodka. Me bajó el mood de una vez. Después probé una sangría y tampoco tenía el balance ni la mezcla que uno espera de una buena sangría. Al final, lo que más me gustó fue el shot que nos regalaron por cortesía. Supongo que fue por la cuenta que se gastó. 🤣 Ya era mi segunda visita y, sinceramente, no volvería una tercera vez si los tragos siguen saliendo así. Hay que tomar en cuenta que mucha gente viaja y ha probado estos cócteles en sus países de origen. Cuando te sirven una versión que no se parece a la original, la experiencia desmotiva bastante
