Buen recibimiento para iniciar una velada gastronómica con buenas expectativas. La atención es buena, no la mejor, pero se deja apreciar y serviciales, mi calificación es porque en recomendaciones la persona que me atendió no sabía como hacerlo hasta que le pregunté que le gustaría a ella. El ambiente es cómodo y acogedor, la luz tenue y enfocada en cada mesa golpea un poco la vista al momento de ver el menú. Pedimos de entrada almejitas al ajillo y focaccio clásico y de plato fuerte dos pizza, la cossa nostra y miami vice. El sabor y mezcla de paladares es totalmente exquisito. De tomar frozen de limonada con hierbabuena y uno de maracuya.


