Al visitar Meze no cabe duda de porque se considera uno de los mejores restaurantes de la ciudad. El local es hermoso y sin pretensiones, te traslada a Europa; el staff es amable, profesional y muy atento y la comida no decepciona, cada plato es hecho con suma atención, detalle y se siente en cada bocado, las porciones son amplias y es un menú sumamente variado. El menú cuenta con todos los clásicos griegos pero el feta frito y los platos de cordero en general son una delicia!
