Bonito y pintoresco lugar, su mayor atractivo son las opciones de diferentes restaurantes en 1 solo lugar, como un food court pero todo se cobra en 1 misma cuenta/mismo pedido. Vine con compañeras de trabajo de Brazil y México y lo que más amaron fue el trío de ceviches. Pedimos pulpo a la gallega, estaba bueno más no sobresaliente. Las croquetas de queso y bacon muy ricas. Pidieron tartar de atún, no lo probé pero escuché buenos comentarios. La paella muy gustosa, buena cantidad de mariscos y bien presentada. El calor de la terraza es lo que hace que no le de 5 estrellas al ambiente, habían grandes abanicos pero no era suficiente. En general un buen lugar para compartir con familia y amigos, preferiblemente de noche cuando baje el calor.




