Esperé a dar mi opinión luego de dos visitas, porque quería degustar varios platillos y una sola visita no bastaba. El nivel de este restaurante es muy superior. Todos los platillos probados fueron excelentes y con generosas porciones, especial mención merecen el Risotto con langostinos al limón, el Popette alla Amatriciana (albóndigas de res), y el Strozzapreti al pesto siciliano. Los postres imposibles de olvidar en especial el flan de 4 quesos y las milhojas de pistachio y frutos rojos. Son de esos postres que nos dejan con una sonrisa en el rostro !
