BBB… bueno, bueno y barato. Y sí, cumple. ¿Con ganas de un asadito sin complicaciones? Este es el lugar. Hay opciones para todos los gustos, desde lo clásico hasta cortes importados a precios bastante razonables (algo que hoy se agradece más que nunca). La atención es consistente: amable, rápida y con disposición a complacerte sin poner caras raras… que eso también suma puntos. Ahora, los acompañamientos —porque aquí no son relleno—: los patacones delgados, bien crocantes, como deben ser; y las yucas fritas, doradas y siempre en su punto. No es un sitio pretencioso, pero tampoco lo necesita. Va directo a lo que importa: buena parrilla, buen precio y salir satisfecho.



