El restaurante es abierto, la vista al Mar es agradable, el pargo Panamá muy biena poción y sabor, pero nos gustó más el filete de corvina a la marinera, una salsa muy buena. El servicio no me gustó, los platos más de una hora, nisiquiera habían puesto los cubiertos. Te obligan a consumir el agua embotellada que ponen en la mesa, a nosotros nos lo hicieron, luego la mesa de al lado le sirvieron agua natural en jarra fría, como debe ser. El agua natural es gratis en Panamá y no se se debe negar. Es pet friendly, eso me encantó y ese día no hacía calor....


