Fui a Oh Toro durante Semana Santa, alrededor de las 3:00 pm, y el restaurante estaba bastante vacío, lo cual hizo la experiencia mucho más tranquila y agradable. La comida estuvo excelente: todo llegó bien caliente y con muy buen sabor. Pedí para llevar y me sorprendió lo bien que empacaron todo, muy ordenado y seguro, sin derrames ni inconvenientes. El servicio fue simplemente 10/10, muy atentos y rápidos a pesar de que había poca gente. Definitivamente es un lugar al que volvería 👍

