El pulpo en crema de leche llegó creyéndose alta cocina… pero terminó siendo un experimento fallido. El pulpo tenía la textura perfecta… si tu objetivo era masticar una liga, y la crema era tan pesada que básicamente hizo desaparecer cualquier rastro de mar. Es de esos platos que te hacen pensar: “wow”… pero no en el buen sentido. Veredicto: Memorable, sí… como cuando pagas por algo y luego te arrepientes en silencio. Los patacones, 10/10.

