Visitamos Saga en un grupo familiar de 11 personas y tuvimos la comodidad de un salón reservado, lo cual fue un gran acierto. La atención fue excelente de principio a fin y el ambiente es muy agradable. Sin embargo, la experiencia culinaria fue agridulce. Las entradas estuvieron bien, pero los platos fuertes tardaron en llegar y, en mi opinión, califican con un 7.5/10. Sentí que la relación cantidad-precio no es proporcional, ya que las porciones son algo reducidas para el costo. Sin embargo, los postres estuvieron deliciosos. Lo importante fue que pasamos un buen rato. Esta vez no tomé fotos, pero mi favorito fue el pescado al vapor y el puerquito asado.
