Fabuloso servicio de la mesera y la maitre’d. El chef llegó a saludar y luego para asegurar que todo fluyera perfectamente. Al finalizar, tuvieron la atención que el Valet parking nos trajera el auto mientras estábamos sentados aún en la mesa. Wow, salimos tan pronto nos avisaron que el auto había llegado. La comida, excepcional. Volveremos.

