Regresé porqué definitivamente es un lugar para llevar a personas que vienen a la ciudad por primera vez, se llevan un lindo recuerdo de la vista y fotos increíbles, la comida no me gusto tanto ya que la sentimos muy frita, todo estaba muy duro, los tragos son muy amargos aunque el que nos atendió nos apoyo mejorando el trago luego, en lo personal uno paga por la vista y las lindas fotos.




